Comunicado Salario Minimo 2019

Aumento de salarios para comprar lo nacional, no lo importado

La reforma tributaria, la definición del salario mínimo y la prima extralegal en trámite, son temas que en este fin de año llaman la atención del empresariado nacional, pues tiene una gran importancia para la economía nacional y la actividad productiva, y que de ser bien conjugados, derivarían en el crecimiento nacional. Sobre estos temas, la Junta Directiva de Acopi Bogotá-Cundinamarca fijó algunos criterios que propone deben ser considerados para la discusión de los temas expuestos.

La Comisión de Concertación que fijará el salario mínimo para el 2019 debe tener en cuenta que este es un mecanismo para mantener la capacidad de compra y el mejoramiento del nivel de vida de los trabajadores, por lo que es necesaria la negociación y concertación de su aumento, y cuya discusión debe contemplar, entre otros elementos, el crecimiento en 2018 de la productividad y la productividad laboral, que fue de 0,52% y 1,69% respectivamente; así como la inflación, que a noviembre fue de 3,27%, y se espera cierre a final de año en 3,3%. Así mismo, otras cifras a incluir en el análisis son el aumento de 2,9% en la producción real y las ventas reales a septiembre de 2018, en comparación con el mismo mes de 2017 que mostró cifras negativas.

Añadido a lo anterior, es necesario que el Gobierno nacional incremente los aranceles a los bienes importados para que este factor no se convierta en una variable más de pérdida de competitividad de la industria colombiana, y se fortalezca la demanda interna, que en este momento reemplaza lo nacional por lo extranjero, que se concreta en el constante déficit en la balanza comercial, que a septiembre de 2018 llegó a los US$ 4.438 millones.

Por otra parte, se considera inconveniente el proyecto de ley que busca otorgar una prima extralegal a los trabajadores que devenguen hasta tres salarios mínimos, que actualmente cursa en el Congreso de la República, ya que puede tener incidencia negativa en los costos de las empresas y el empleo, que para el caso manufacturero fue de -1,5% a septiembre de 2018 y que va en caída desde el mismo mes de 2016.

Este costo no salarial se sumaría a la carga tributaria que ya asfixia al empresariado y que se explica por la inequidad y regresividad del sistema tributario colombiano, situación que no mejorará a pesar de la ya gestada reforma tributaria, pues al bajar la tasa del impuesto de renta del 33 al 30% le ahorraría $1.3 billones a las primeras 100 empresas con mayores utilidades, mientras a 1’273.017 microempresas le ahorraría sólo $0.9 billones. Por el contrario, lo que se necesitaría es una tarifa de renta diferencial que se pague de acuerdo con el tamaño de la empresa.

Acopi Bogotá-Cundinamarca seguirá impulsado su propuesta de impuesto diferencial de renta e incentivos a las empresas generadoras de valor agregado durante la discusión de la Ley de Financiamiento, esperando encontrar apoyo en los variados sectores políticos que componen el Congreso de la República.

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