Reforma tributaria sin progresividad para la Mipyme ni estímulo para la producción industrial

 

La ponencia del proyecto de ley número 240/2018 Cámara y 197/2018 Senado, por la cual se expide la Ley de Financiamiento, radicada por el Gobierno, no cumple con los principios de progresividad y equidad, y lejos de reactivar la economía que es uno de sus propósitos esbozados en la exposición de motivos, es muy desfavorable para la Mipyme colombiana, sector que aporta el 50% al PIB nacional.

Lo más contradictorio con la progresividad y la equidad tributaria que reclama el artículo 363 de la Constitución Política de Colombia es gravar con la misma tarifa de renta tanto a una micro, pequeña o mediana empresa, así la disminuyan, como a una gran empresa con utilidades billonarias como las liquidadas trimestralmente por el sector financiero. Quienes afirman lo contrario, no están defendiendo el trascendental papel de la Mipyme en el sector productivo y económico nacional, desconociendo sus aportes a la producción nacional, a la generación de empleo formal y en general al desarrollo nacional y el bienestar de los colombianos, desconociendo también la abismal distancia en las utilidades que existe entre el universo Mipyme y las grandes empresas. Menos del 1% de las empresas grandes acumulan alrededor del 52% de las utilidades empresariales.

Esta reforma mantiene la misma tarifa de renta para unas y otras, por lo cual su disminución del 33% hasta el 30% en el 2022 no beneficia en igual proporción a la Mipyme colombiana como a las más grandes empresas. La tarifa de la Mipyme debe ser diferencial para que se cumpla el principio constitucional de la progresividad y equidad tributaria.

El 99.4% de las empresas en Colombia son Mipyme y generan alrededor del 80% del empleo. Esta altísima participación en el desarrollo productivo del país debe ser apalancada con un descuento tributario al sector industrial – manufactura – en proporción a su generación de valor agregado fundamento de la generación de producción y empleo nacional.

La reforma crea un régimen de tributación voluntario, el “impuesto unificado bajo el régimen simple de tributación”, denominado Simple, cuya tendencia general es buscar ingresos tributarios en las personas naturales y la micro empresa. Alrededor del 60% de las empresas en Colombia son personas naturales, como se dice gráficamente “hacen negocio con la cédula”, y por tanto tributan como personas naturales.

Quienes opten por el sistema de tributación Simple deben declarar renta, impuesto nacional al consumo e impuesto de industria y comercio y su complementario de avisos y tableros sobre sus ingresos brutos, disminuyéndolos sólo con unos escasos ingresos no constitutivos de renta y un descuento tributario del aporte obligatorio a pensiones, lo que resulta en una base gravable muy alta y una tasa efectiva de tributación superior a la de las más grandes empresas del país.

La realidad de esta reforma tributaria es que acentúa la desigualdad de resultados entre las empresas debido a unas tarifas sin progresividad e inequitativas que van en contra de fomentar la formalización empresarial y laboral.

El Simple, aunque reduce la presentación de tres o cuatro declaraciones tributarias, obliga a pagar anticipos mensuales de IVA y bimestrales de la declaración del Simple, afectando significativamente el flujo de caja de la Mipyme.

Además, el servicio de expendio de comida y ventas en restaurantes, bares y similares, debe sumar a la tarifa del Simple la tarifa del 8% del impuesto nacional al consumo, afectación que también golpeará a la población pobre y media de Colombia al trasladarse este impuesto al precio al consumidor.

En el impuesto de renta, ese 60% o más de las Mipyme de personas naturales si no optan por el sistema Simple y continúan con el procedimiento cedular serán seriamente afectadas con unos impuestos de renta liquidados sobre una base gravable depurada solo en un 35% de sus gastos deducibles, calculado sobre la renta líquida y una tarifa que sube del 19% y el 28% para las micro y pequeñas, al 33%, 35%, 37%, y 39% para las medianas y grandes.

Las Mipymes, el 40% personas jurídicas, igualmente si no optan por el sistema Simple, quedan sometidas a la antiprogresividad e inequidad de la tarifa de renta en el procedimiento general.

Tampoco contribuirá a la reactivación económica el impuesto al patrimonio para las Mipymes de contribuyentes personas naturales, que grava los activos (inventarios de materias primas, cuentas por cobrar, productos terminados, maquinaria, etc.), castigando la inversión y deprimiendo aún más las ventas y el mercado de la Mipymes en un entorno de Tratados De Libre Comercio que han inundado al país, junto con el contrabando, de productos extranjeros.

La eliminación del régimen simplificado del IVA y la disminución de los topes de ingresos, gastos y movimientos financieros a 1.000 UVT ($ 34’270.000 de 2019) convertirá a muchas Mipymes en responsables de IVA, con aumento de sus gastos administrativos para cumplir las obligaciones de llevar contabilidad, facturación electrónica, recaudo, declaración y pago del IVA, entre otras. Además, todo aquel que opte por el sistema de tributación Simple será automáticamente responsable de IVA.

En contraste, esta reforma tributaria crea más beneficios en sistemas de tributación especial para megainversiones, sector hotelero, compañías holding colombianas, fondos de capital, y dará tratamiento especial por traer a Colombia activos escondidos en el exterior, con tarifas menores, rentas exentas, ingresos que no generan renta nacional y, por ende, no tributan en Colombia, entre otros beneficios tributarios, con requisitos y topes a los cuales sólo pueden acceder los grandes inversionistas extranjeros, unos pocos nacionales y las grandes corporaciones.

En resumen, ante tantas nomas tributarias que gravan y desfavorecen a la Mipyme, se impone más la urgencia de incorporar en esta reforma tributaria la tarifa diferencial del impuestode renta y el descuento tributario por el valor agregado, planteada por Acopi Bogotá – Cundinamarca desde la reforma tributaria del año 2016.

Acopi Bogotá-Cundinamarca manifiesta expresamente estar entre los gremios que no sólo tiene las preocupaciones antes expuestas, como lo reconoció el Consejo Gremial Nacional, sino que además solicita a los poderes Ejecutivo y Legislativo no continuar tratando sin progresividad ni equidad la tributación de la Mipyme ante la gran empresa. Al contrario, la política pública debe establecer tarifas diferenciales en renta al sector que genera más del 80% del empleo en Colombia, y descuentos tributarios para estimular el desarrollo de la industria nacional y la creación de empleo formal.

Con este fundamento, presentamos al Congreso de la República y a la opinión pública nacional la siguiente proposición:

Adiciónese, donde corresponda, al artículo 240 del actual Estatuto Tributario: “Se aplicarán también en forma permanente a las MIPYME definidas en la Ley 590 de 2000 y sus modificaciones (Ley Mipyme), ya existentes o que se creen en todo el territorio nacional, la siguiente tarifa en el impuesto de renta a partir del año 2019”:

 

Tipo empresa Micro Pequeñas Medianas Grandes
Tarifa   27%      28%             29%       30%

 

Adicionalmente a la tarifa de renta diferencial, una vez aplicada la tarifa que corresponda conforme

al cuadro anterior, se propone aplicar un descuento tributario por generación de valor agregado.

Adiciónese al artículo 258 – 2: “Las empresas manufactureras existentes o que se creen en todo el territorio nacional tendrán un descuento tributario aplicable sobre la tarifa de renta que corresponda

según el artículo 240 de este estatuto, sin las limitaciones establecidas en los incisos 1 y 2 del artículo 259 del Estatuto Tributario. Se aplicará conforme el valor agregado generado a su producto final, aplicando la siguiente fórmula:

 

Valor Agregado Descuento Tributario
Entre 0 – 25% 0 Puntos tarifa
Entre 25,1% – 40% 3 Puntos tarifa
Entre 40,1 – 50% 4 Puntos tarifa
Entre 50,1%- 65% 6 Puntos tarifa
Entre 65,1% – 75% 8 Puntos Tarifa
Más de 75,1% 9 Puntos tarifa

V.A. = T.G / (T.G.+ M.P.)

V.A. Valor Agregado

T.G. Total Gastos sin materia prima

M.P. Materia Prima = insumos transformados

o incorporados en el producto vendido.

 

 

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